Continúa de aquí. Esta entrada es simplemente un resumen de mis primeras impresiones con la Canon G1X. Quien quiera una prueba exhaustiva con todas las características, pesos y medidas, puede dirigirse a la excelente web
dpreview, o también a
la prueba del quesabesde, firmada por Iker Morán.
Con una cámara en la mano o en el bolsillo se mira de una forma diferente. Para los que estamos acostumbrados a ver las cosas a través de una lente, un nuevo equipo es algo así como una excusa para volver a visitar una vez más nuestro mundo. A mi no me interesan especialmente las ciudades, ni me siento cómodo fotografiando por la calle. Pero la cámara me transforma y me motiva, de modo que salí de Casanova a las calles de Barcelona dispuesto a dedicar unos minutos a mirar y fotografiar de nuevo la Plaza Catalunya, el barrio Gótico, las Ramblas, y la curiosa mezcla de gente que las recorre. Me sabe mal fotografiar a la gente a escondidas y aproveché para fantasear con un proyecto de fotografías solamente de pies ¿se podría contar una historia?.



Yo había pensado usar la Canon G1X con el visor óptico, por malo que fuera. Pero resulta que es casi inutilizable: no da ninguna información sobre tiempo de exposición ni diafragma y lo que se encuadra es, siendo benévolos, una primera indicación de lo que después se verá en la fotografía. Por otra parte, la pantalla articulada es muy práctica, y la cámara es tan pequeña y silenciosa que permite pasar completamente desapercibido. Subrayo lo de
silenciosa, que maravilla (siempre que se desactiven los absurdos ruidos electrónicos que ella misma genera).
La vida de la batería no es larga, es muy aconsejable tener por lo menos una de repuesto. Tirando a la máxima focal, a pesar de lo oscuro que es el objetivo, si somos hábiles podremos desenfocar el fondo razonablemente bien para hacer retratos. El vídeo a mi me ha gustado pero como de esto no entiendo, no puedo opinar. El AF es aceptablemente rápido y en condiciones de poca iluminación funciona bien, incluso cuando el objeto enfocado está fuera del alcance de la luz que lo asiste. A pulso y con el objetivo a la máxima focal, pude enfocar Marte. No está nada mal.
A veces, claro está, tendremos problemas para enfocar, pero el fotógrafo experimentado sabrá encontrar un punto con el contraste suficiente o algo mejor iluminado para enfocar y reencuadrar la imagen. El tiempo de puesta en marcha es correcto, y la velocidad de respuesta también. Se puede dejar una distancia preenfocada manualmente, para después disparar sin mirar por el visor, al estilo del gran
Joan Colom, que en mi opinión alcanzó cotas difíciles de igualar en la street photography.
Todavía no he podido probar el AF con sujetos en movimiento, ni muchas otras cosas. Una cámara es un objeto complicado, probablemente demasiado complicado, y es inevitable tardar unos días en hacerse a ella. Las 245 páginas del manual (¡solamente en pdf!) de la G1X hablan de cosas que a mi me parecen completamente superfluas, como pases de diapositivas, visionado de las fotos en orden aleatorio atendiendo a sus similitudes, funciones de edición y mucho más. Cada uno ira navegando a su manera por esta jungla de funciones y el que esté acostumbrado a hacer fotos, podrá hacerse a la G1X y sus particularidades, configurándola a su gusto sin demasiados problemas.
Yo creo que el flash es un elemento muy útil para la fotografía. No sirve solamente para hacer fotos con poca luz, si no también para rellenar las sombras. El control que la G1X hace del flash es bueno y se puede disminuir su potencia, reduciéndolo a un pequeño destello, al mismo tiempo que se subexpone la luz natural, logrando un efecto interesante. Del mismo modo, se puede sincronizar a la cortinilla trasera y combinarlo con la luz ambiente.
Crepúsculo, ISO 100, 28mm (equiv.) F2.8, 8 segundos.
Recorte 100% a ISO 100.
Recorte 100% a ISO 400.
Recorte 100% a ISO 1600.
Un punto fuerte de la G1X es su estabilizador de imagen. Los angulares de las reflex no suelen tener estabilizador, pero zoom de la G1X
es un angular a 28mm, si que lo tiene y va muy bien. Vean la foto de ejemplo al final, a 28mm, con un tiempo de exposición de 1/5 s. No está nada mal (y les aseguro que yo no tengo tan buen pulso). En plan de prueba, se puede llegar a fotografiar estrellas brillantes sin trípode. Y por cierto: no hay aberración de coma visible a F2.8, lo que significa que (aunque ustedes no quieran fotografiar estrellas), esta óptica es buena.
Entre las cosas que a mi no me gustan, además del visor óptico, está el formato 4/3 (que siempre se puede solucionar recortando después) y otro problema más grave: es simplemente imposible fotografiar objetos pequeños. Para esto no vale la G1X, en absoluto. Otro pequeño detalle: si los fabricantes no piensan dar los manuales impresos, podrían poner por lo menos un formato que se leyera mejor en un libro electrónico que el pdf.
Llegamos al punto más conflictivo: el análisis de la calidad de las imágenes a ISO elevado. Si se tira en RAW, como yo hago, la prueba de una cámara siempre está asociada al software de revelado. Al llegar a casa descargué las fotos y me encontré con que Lightroom no las abre. Seguro que esto se va a resolver pronto pero en este momento -hasta donde yo se- no hay solución y a mi no me apetece experimentar con el software que Canon regala con la cámara. De modo que estas fotos de ejemplo son los JPG que ha generado la G1Xg, reducidos y con una marca de agua pero sin tocar nada ni recortar (excepto donde se indica). Están los datos EXIF, por si alguien quiere verlos.
Les he dejado una foto de ejemplo, un crepúsculo en la ciudad-dormitorio, a ISO 100, 400 y 1600. No se fíen más de la cuenta de las fotos tal y como se ven en blogspot. Si hay interés, colgaré alguna en flickr. Si el ruido es decisivo para ustedes,
miren la comparativa DXO, que es muy fiable. Hay que mirar el apartado Low-Light ISO. La G1X es mejor que una Nikon D70 y "comparable" a una D300, que no hace tantos años era una gran cámara reflex.
Mis conclusiones provisionales. Estoy contento de haber comprado la G1X. Volvería a hacerlo, complementa muy bien a una reflex avanzada. Cabe en el bolsillo grande de una chaqueta y si la llevamos un bolso nos olvidaremos de ella hasta que nos haga falta. Se puede llevar a todas partes, es discreta y silenciosa. Con luz buena se pueden hacer fotos que pasarán por las de una reflex moderna. Incluso con poca o muy poca luz y sin trípode, gracias al estabilizador y a la ausencia de vibraciones de una cámara que no es reflex, se pueden hacer perfectamente fotos publicables. Me gusta el flash y la óptica, especialmente a 28mm. Si la llevamos al límite, obviamente la G1X no puede competir con una FF que pesa y cuesta mucho más, pero aguanta bien.
Un grafitti en una pared mal iluminada, a ISO 800, 1/5 de segundo, a pulso, 28mm F2.8.
Recorte 100% de la anterior. Gracias al estabilizador, con un poco de práctica se puede tirar a 28mm a pulso incluso más lento de 1/5 s.
Espero poder llevármela una noche de excursión al monte con un mini-trípode, a hacer una foto de estrellas, aunque solamente sea para probar que tal. O este verano en una salida de dos o tres días por el Pirineo. Ya les contaré, y además tengo pendiente subir fotos revaladas con Lightroom, en cuanto pueda. Edito: El LR4
soporta la G1X.