¿Como hacer fotos movidas y exposiciones relativamente largas sin usar trípode?. Veamos un poco de teoría primero y después les cuento mis trucos.
Los seis grados de libertad y las imágenes viajeras. Si ustedes sostienen la cámara con las manos, puede moverse de las siguientes formas: desplazamiento arriba/abajo, derecha/izquierda, adelante/atrás. Y además, cambiar la inclinación en tres ángulos. En total, seis cosas: tres movimientos de rotación y tres de desplazamiento. Es decir, la cámara tiene lo que en física se conoce como seis grados de libertad. Cuando uno está haciendo fotos a pulso, todos esas posiciones y ángulos van cambiando más o menos a su aire. No podemos mantener el equipo inmóvil, es imposible y hay que quitárselo de la cabeza.
Supongamos que estamos fotografiando un punto luminoso, por ejemplo una estrella. Como consecuencia de nuestros seis movimientos, la imagen de la estrella se mueve por el sensor. Si doblamos la distancia focal, estamos amplificando este movimiento: el número de píxels que recorrerá la estrella en el mismo tiempo en principio va a doblarse también. Por esto se dice que tirando a pulso, al doblar la focal, el tiempo de exposición debe dividirse por dos, y de esta forma mantendremos el mismo desplazamiento aparente. En realidad, si estamos fotografiando una estrella o cualquier objeto lejano, solamente cuentan los movimientos angulares. Los tres desplazamientos van a influir muy poco, pero si fuera un objeto muy cercano, influirán tanto como los movimientos angulares. Por eso en macrofotografía hay que tirar más rápido para que las fotos no salgan movidas y por eso los sistemas VR no son tan efectivos.
La regla de oro y sus falacias. Todo el mundo que hace fotos sabe que para que no salgan movidas, con una focal de 30mm hay que tirar a 1/30, con 50mm a 1/50 (o 1/60), con 500mm a 1/500, etc. Si tenemos una cámara de sensor con factor de recorte 1.5 (por ejemplo), deberemos multiplicar la focal por este número para calcular el tiempo. Esto encaja con la explicación anterior, pero el error está en suponer que al llegar a la velocidad "de oro", se pasa de forma mágica de foto movida a foto perfecta. No es así, en realidad todas las fotos a pulso estarán siempre más o menos movidas... a no ser que la imagen se haya desplazado menos de un pixel. Entonces, a más megapixels, o tamaño mayor tamaño de impresión, menor será el tiempo de exposición si buscamos la perfección.
Hay que tener en cuenta que una foto ligeramente movida puede a veces darse por buena si no piensan ampliarla mucho o mirarla al 100% en su pantalla. Si la trepidación es muy leve, la foto no se verá movida si no algo menos nítida. En algún curso de fotografía, uno de los asistentes se quejaba de la poca nitidez de un objetivo, y en realidad el problema era que sus foto estaban ligeramente movidas. Antes de pensar en comprar un objetivo mejor, recuerden hacer siempre una prueba con un buen trípode.
Los trucos básicos. Lo primero es que siempre que tengamos un trípode y tiempo para usarlo, debemos hacerlo aunque tiremos más rápido que 1 dividido por la focal, si se trata de una foto en la que la nitidez sea importante. Rowell decía que gracias a la regla de oro, mucha gente tiraba a 1/30 sus paisajes con un 28mm y él, con el mismo equipo y la misma obturación, obtenía fotos mucho más nítidas, que podía vender para calendarios y posters.... con un trípode.
¿Pero es realmente necesario un trípode? Es lo mejor, pero a falta de trípode, hay que usar cualquier punto de apoyo que se tenga. Un monopié elimina los tres desplazamientos y reduce mucho las rotaciones, la cámara apoyada sobre una pared o un árbol no puede desplazarse y gira mucho menos, si estamos sentados vamos a movernos menos que de pie, y estirados con la cámara en el suelo, o encima de una chaqueta, todavía mejor.
¿Y si no hay absolutamente ningún punto de apoyo y no podemos estirarnos? Entonces debemos prepararnos para una especie de sesión de Tai-Chi. Hay que colocarse en una posición que no sea forzada, pues los músculos en tensión suelen producir pequeños temblores. No hay que agarrar la cámara demasiado fuerte por la misma razón. Hay que apoyar la cámara contra la nariz. Y después, tomar aire antes de disparar. Es una enorme tontería respirar mientras se hace la foto. Todo esto ayuda mucho, y con práctica se mejora. También afecta mucho el estado físico de cada uno. Si ya amanece, llevan toda la noche sin dormir y se han tomado tres cafés para ir aguantando, verán como las fotos les salen mucho más movidas.
El gran truco digital que realmente impresionará a sus amigos. Todo lo anterior ayuda mucho pero el truco verdaderamente bueno es el siguiente. Las cosas que se mueven alternativamente y sin alejarse, como el péndulo de un reloj o como mi cuerpo cuando sostiene la cámara, pasan por puntos de velocidad cero. Como cuando el péndulo está en un extremo. Cuando hacemos fotos es como si la cámara estuviera pegada al extremo de un péndulo (solo que sería un péndulo que se movería en tres direcciones). Si se pudiera hacer la foto justo cuando el péndulo cambia de dirección, entonces no saldría movida. ¿Como hacerlo si no somos conscientes de esa vibración? Muy fácil: Poner la cámara en modo de disparo en ráfaga, y después, hacer una serie de fotos de la forma explicada en el párrafo anterior, sin soltar el disparador, con el AF desconectado y sin respirar. Verán que algunas de las fotos están mucho menos movidas que las otras y si no abusan, alguna puede llegar a ser perfecta. Si no lo han probado nunca se van a sorprender de lo bien que funciona. Pruébenlo y ya me dirán.
¿Cuantas fotos hay que hacer? Cuanto más extrema sea la situación, más fotos. Para la
foto de las estrellas desde el barco, tiré diez si mal no recuerdo. En esa toma, tiré a 1 segundo con un 14mm (es decir, nada menos que 14 veces más lento que la regla de oro). Después de una proeza de estas, si les preguntan, pueden decir que han conseguido una estabilidad increible gracias a la práctica diaria del sexo tántrico durante años. Yo siempre lo explico así y todo el mundo se lo cree.